MÁXIMO ESCALERAS LE COMPUSO UNA CANCIÓN A SU NIETA

Dieter Hoffmann
Periodista de Farándula Dieter Hoffmann Presentador y reportero de Fuull Farándula. Instagram: @dieterhoffmann_

 

Durante la pandemia, el cantante Máximo Escaleras se convirtió en abuelo. Un momento que cambió su vida y lo hizo sentir que trasciende. Hoy sabe que ese amor que mima, sin la responsabilidad de educar, es capaz de transformar toda la dinámica familiar.

Ese sentimiento es tan grande que el artista hasta le compuso una canción a la más pequeña de la dinastía. El tema se titula ‘Cuando los años pasen’. Habla del recorrido que hace una persona con los padres. Luego se casa, vienen los hijos y luego llegan los nietos.

“Mi sueño es que cuando mi nieta Nathaly Antonella cumpla cuatro años podamos grabar la canción ‘El auto fantástico’, como lo hice con su mamá, Nathaly Silvana”, dice.

Aunque la bebé acaba de cumplir un año ya ha dado muestras de que la música fluye por sus venas. Tararea canciones y hasta trata de tocar una batería de juguete.

Esos momentos que enternecen el corazón de su abuelo han quedado registrados en videos que la familia Escaleras comparte en sus redes.

Desde que sus hijos eran pequeños, Máximo y su esposa Piedacita fueron muy apegados a ellos. Los llevaban a sus conciertos, incluso Nathaly Silvana, Mishell y Cristopher se “ganaban un dinerito vendiendo casetes”.

 

Esa relación de ‘papitis e hijitis’ siempre fue tan fuerte que los hermanos Escaleras nunca fueron en recorrido al colegio. “Siempre los íbamos a dejar”, narra.

El legado que el artista trata de dejar en sus herederos es el mismo que le dejó su padre: la sencillez.

No había nadie más querido en el cantón Alamor de Puyango, en Loja, que el padre de Máximo. Aunque la situación económica de la familia no era la mejor, siempre se dio modos de darles lo necesario.

“Hizo lo que pudo con lo que tenía… se llamaba Modesto, yo le decía Moyetito”, expresa.

Cuando estaba próximo a su muerte, el cantante tuvo la oportunidad de despedirse, abrazarlo y pedirle perdón si alguna vez hizo algo que no le gustó. “Yo lo respetaba mucho. Le pedí su consentimiento para tutearlo”, finaliza.

 

Fuente: Diario Extra